Juez bloquea la norma de Medicaid que obligaba a enfermos a demostrar que no pueden trabajar
Ilustración editorial — Informadores USALas personas con enfermedades crónicas que reciben Medicaid no tendrán que demostrar que su condición les impide cumplir el nuevo requisito laboral para calificar a la exención por “fragilidad médica”. Así lo resolvió este jueves el juez federal Richard Stearns, en Boston, en una victoria parcial para una coalición de 25 estados y el Distrito de Columbia.
Los estados demandaron en junio a la administración por las directrices de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés) vinculadas a la ley de 2025 conocida como “One Big Beautiful Bill”, que estableció el primer requisito laboral federal en la historia de Medicaid.
La ley dice que la definición de “fragilidad médica” debe incluir a personas ciegas o con discapacidad, a quienes padecen trastornos por consumo de sustancias o trastornos mentales incapacitantes, a personas con discapacidades que limitan significativamente sus actividades cotidianas y a quienes tienen afecciones médicas graves o complejas.
Pero la norma de CMS iba más allá: exigía que las personas dentro de esas categorías demostraran además que su condición “perjudica significativamente” su capacidad de cumplir el requisito laboral. El juez Stearns concluyó que CMS no tenía autoridad para excluir a ningún subgrupo dentro de esas cinco categorías y bloqueó esa exigencia adicional.
En su fallo, Stearns advirtió que aplicar una definición ilegal de “fragilidad médica” podría llevar a la cancelación de la cobertura de personas vulnerables que dependen de Medicaid para la continuidad de su atención, un daño que el dinero no compensaría.
El fallo no elimina el requisito laboral en sí. A partir del 1 de enero de 2027, los beneficiarios de la expansión de Medicaid de 19 a 64 años deberán demostrar que trabajan o hacen servicio comunitario al menos 80 horas al mes, o que estudian al menos medio tiempo.
Tampoco fue una victoria total para los estados: el juez mantuvo otras dos restricciones federales sobre cómo verificar la fragilidad médica, entre ellas la exigencia de rechazar la prueba de fragilidad si el diagnóstico tiene más de un año de antigüedad, y la política que permite a los estados aceptar únicamente una declaración jurada del propio paciente por cada periodo ininterrumpido de inscripción.
En la práctica, el fallo facilita que una persona que ya entra en una de las categorías de fragilidad médica obtenga o conserve su exención sin pasar por la prueba extra de incapacidad laboral. Quien no entre en esas categorías seguirá sujeto al requisito de 80 horas mensuales o estudio de medio tiempo desde enero de 2027, por lo que conviene confirmar con la agencia estatal de Medicaid qué documentos pide en cada caso.
La información corresponde al fallo del juez Richard Stearns en Boston, reportado el jueves por Reuters y CNN.
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