Bolivia declara emergencia nacional por El Niño: la sequía ya afecta a más de 114,000 familias
Ilustración editorial — Informadores USABolivia declaró la emergencia nacional ante el fenómeno de El Niño. El presidente Rodrigo Paz firmó el sábado el Decreto Supremo 5759, que habilita recursos “económicos y humanos” para enfrentar la sequía que ya golpea al país y para prepararse ante las inundaciones que podrían venir con la temporada de lluvias.
El decreto, ya publicado en la Gaceta Oficial de Bolivia, declara la emergencia ante “el inminente riesgo de heladas, granizadas, incendios forestales, inundaciones, riadas y desbordes asociados al fenómeno El Niño 2026-2027”, según el texto citado por la agencia EFE.
En un mensaje grabado transmitido por el canal estatal Bolivia TV, Paz explicó que esta vez el gobierno no quiso esperar a que llegara el golpe del clima: la decisión se tomó de forma anticipada y coordinada con la cooperación internacional. El mandatario advirtió que este El Niño “tendrá golpes muy duros en sequía e inundaciones”, y convocó a las Fuerzas Armadas, la Policía, las gobernaciones, las alcaldías y la ciudadanía a trabajar de manera coordinada para reducir el impacto.
Las cifras que presentó este domingo el Ministerio de Defensa dimensionan el daño que ya está hecho. Entre el 1 de junio y el 29 de octubre se registraron 114,048 familias afectadas por la sequía: 78,217 afectadas y 35,831 damnificadas, es decir, con pérdidas directas en sus cultivos, animales o medios de subsistencia. El reporte abarca 1,486 comunidades en 63 municipios de seis departamentos, 167,511 hectáreas de cultivos afectadas —más de 60,000 reportadas como perdidas— y 75,013 cabezas de ganado perdidas.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, dijo que “en varias regiones de Bolivia está lloviendo menos de lo necesario”, algo que afecta principalmente al altiplano y los valles, entre ellos los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Chuquisaca. Paz señaló por su parte que 63 comunidades ya se declararon en situación de sequía, mientras otras zonas se preparan ante eventuales inundaciones.
El otro frente del fenómeno es el agua que viene. Con el inicio de la temporada de lluvias, que habitualmente abarca de noviembre a marzo, otras zonas del país —en especial los llanos— podrían enfrentar lluvias intensas, inundaciones y desbordes de ríos, advirtió Justiniano. El Niño consiste en el calentamiento de la temperatura del mar por encima de lo normal en el Pacífico ecuatorial y el debilitamiento de los vientos alisios, lo que se manifiesta con sequías o con fuertes lluvias seguidas de inundaciones.
La declaratoria fue recomendada por el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres (CONARADE) mediante la Resolución 014/2026, del 30 de octubre. Su finalidad, según el ministerio, es proteger la vida, la salud y los medios de vida de la población y fortalecer la preparación, la respuesta y la recuperación. La atención será una tarea conjunta del gobierno nacional, las gobernaciones y los municipios, con Defensa Civil coordinando la gestión de riesgos y el apoyo de las Fuerzas Armadas.
Fuentes: EFE (La Paz, 1 de noviembre de 2026); Ministerio de Defensa de Bolivia, informe presentado por el ministro Ernesto Justiniano (1 de noviembre de 2026); La Razón (1 de noviembre de 2026).
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